15 de septiembre de 2026 · Sara Marugan
El .cat cumple 20 años, y esta web es una de las 118.000
Este artículo se ha traducido automáticamente del original en catalán de Sara. El texto es suyo; la traducción no la ha revisado nadie. Lee el original en catalán →

En 2005, la comunidad catalana consiguió de la ICANN —el organismo que decide cómo se llaman las cosas en Internet— algo que no se había hecho en ninguna parte: un dominio propio para una lengua y una cultura, y no para un estado. Así nació el .cat. Veinte años después, lo llevan más de 118.000 empresas, instituciones y personas.
El aniversario se celebró este septiembre en la Sala Gran del Museu Marítim de Barcelona, con más de 550 personas. Hablaron Genís Roca, presidente de Accent Obert —la fundación que gestiona el dominio y que hasta hace poco se llamaba Fundació puntCAT—, y el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila. Hubo también una mesa redonda con Teresa Cabré, del Institut d'Estudis Catalans; Rosa Romà, de 3Cat; Elena Fort, del FC Barcelona, y Núria Ribas, de Amical Wikimedia.
Por qué esta dirección acaba en .cat
Cuando abrí esta web, elegir el .cat no fue una decisión técnica. Me dedico a enseñar catalán: la dirección donde lo explico tenía que acabar en .cat. Y cada año, cuando llega el aviso de renovación, lo renuevo sin pensármelo.
Esta primavera, el equipo del .cat escribió a las personas que tenemos un dominio para darnos las gracias e invitarnos a celebrar los veinte años juntos. Decían algo que hace gracia leer cuando llevas años pagando una renovación sin que se entere nadie: que sin la gente que está ahí año tras año, el .cat no sería lo que es.
Y tienen razón, supongo. Un dominio no es gran cosa: son cuatro letras al final de una dirección. Pero son las cuatro letras que dicen, antes de que nadie abra la página, en qué lengua se trabaja aquí dentro.
Fotografía: sede de Accent Obert en la plaza Nova de Barcelona. Autor: Enric. Licencia CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons.
